El entorno digital tiene sus propias reglas. Ponemos en orden los textos legales de tu venta online y protegemos tu marca en plataformas y marketplaces.
Una tienda online concentra en un mismo sitio casi todas las materias sensibles del derecho de empresa: consumo y desistimiento, contratación electrónica, protección de datos, cookies, publicidad y marca. A ello se suma, cuando se vende a través de marketplaces, un tercer actor con sus propias condiciones, sus procedimientos internos y su capacidad de suspender una cuenta o retirar un listado con efecto inmediato sobre la facturación.
Los problemas típicos se repiten: textos legales copiados que no reflejan la operativa real, procesos de compra que omiten información obligatoria, vendedores no autorizados o falsificaciones usando tu marca en plataformas, y suspensiones de cuenta que se recurren tarde y mal. Ninguno de ellos es inevitable.
Ordenamos la capa jurídica de tu canal digital: condiciones de venta y de uso, avisos y políticas coherentes entre sí y con lo que de verdad haces, y una estrategia de protección de marca en plataformas que permita actuar rápido cuando alguien usa tus signos sin autorización.
La venta online evoluciona más deprisa que cualquier otra materia de este despacho: cambian las plataformas, sus condiciones y la normativa europea que las regula. Por eso el trabajo no termina al publicar unos textos legales correctos: revisamos de forma periódica que sigan reflejando la operativa y la normativa vigente, y mantenemos la vigilancia de marca en los canales donde de verdad se vende tu producto.
Redacción de las condiciones generales de tu tienda: proceso de compra, precios, entrega, desistimiento, garantías y devoluciones, adaptadas a tu logística y a tu catálogo real.
Aviso legal, condiciones de uso, política de privacidad y política de cookies coherentes entre sí, con la operativa y con la normativa (LSSI, RGPD y normativa de consumo).
Registro en los programas de protección de marca de los principales marketplaces y retirada de listados infractores, falsificaciones y vendedores no autorizados.
Diseño de la política de canal: quién puede vender tu producto online, en qué condiciones y cómo actuar frente a quien lo hace fuera de la red autorizada.
Respuesta a suspensiones de cuenta, retiradas de listados y reclamaciones dentro de marketplaces, utilizando los procedimientos internos y, cuando hace falta, la vía legal.
Validez de la contratación online, confirmaciones, prueba de la transacción y deberes de información de la LSSI en todo el embudo de venta.
Vas a abrir una tienda online y necesitas todos los textos legales adaptados a tu operativa.
Ya vendes online y quieres auditar tus condiciones antes de que lo haga un tercero.
Han aparecido falsificaciones o vendedores no autorizados de tu producto en un marketplace.
Una plataforma ha suspendido tu cuenta o retirado tus listados y hay que reaccionar.
Quieres ordenar quién puede vender tu producto online y en qué condiciones.
Recibes reclamaciones recurrentes de compradores y sospechas que el origen está en tus condiciones.
Si te reconoces en alguna de estas situaciones, hablemos.
Plantear una consulta →Como mínimo, un aviso legal con los datos identificativos que exige la LSSI, unas condiciones generales de venta con la información precontractual obligatoria en la venta a distancia, una política de privacidad conforme al RGPD y una política de cookies si se utilizan tecnologías de rastreo. No son plantillas intercambiables: deben describir tu operativa concreta (plazos de entrega reales, política de devoluciones real, tratamientos de datos reales), porque un texto legal que no se corresponde con la práctica se vuelve en contra en la primera reclamación.
El consumidor dispone de catorce días naturales desde la recepción para desistir sin justificación, y la empresa debe informarle de ese derecho y facilitarle un medio para ejercerlo; si no informa, el plazo se amplía hasta doce meses. Hay excepciones tasadas, como los bienes personalizados, los precintados no aptos para devolución una vez abiertos o el contenido digital ya ejecutado con consentimiento. Configurar bien las excepciones aplicables a tu catálogo evita asumir devoluciones que la ley no impone.
Actuar en dos planos. En el inmediato, los principales marketplaces disponen de programas de protección de marca y de canales de denuncia que permiten retirar listados infractores con rapidez, siempre que tus marcas estén registradas y correctamente inscritas en esos programas. En el plano de fondo, cabe reclamar contra el vendedor por infracción de marca y competencia desleal. La combinación de ambas vías, con vigilancia periódica del canal, es lo que reduce el problema de forma sostenida.
Depende de cómo esté configurado tu sistema de distribución. En un sistema de distribución selectiva basado en criterios cualitativos, la jurisprudencia europea admite restringir la venta en plataformas de terceros para preservar la imagen de la marca, dentro de ciertos límites del derecho de la competencia. Fuera de ese marco, las prohibiciones generales de venta online son de alto riesgo. Diseñar la política de canal por adelantado es mucho más eficaz que improvisar reacciones contra vendedores concretos.
Lo urgente es identificar la causa exacta invocada y responder por el procedimiento interno de la plataforma con un plan de acción preciso, porque las respuestas genéricas se rechazan de forma sistemática. En paralelo, el Reglamento europeo de relaciones entre plataformas y empresas obliga a los marketplaces a motivar las restricciones y a disponer de un sistema interno de reclamaciones, lo que da base para exigir explicaciones y revisión. Cuanto antes se plantee bien la primera respuesta, más opciones hay de reactivar la cuenta.
Plantéanos tu situación por el formulario de contacto o por teléfono. Valoramos tu caso y te decimos con claridad cómo podemos ayudarte.